El día de la madre ha pillado a mucha gente desprevenida este año. Entre todo el caos en el que vivimos ahora mismo, es fácil olvidar que acontecimientos tan mundanos o cercanos a la normalidad pasen por alto. Este año, he de admitir que el regalo que he preparado para mi madre deja mucho que desear, pero siempre queda el año que viene. Si el mundo no se ha acabado, claro. Es broma. No lo es. Es broma. De todos modos, el día de la madre es un acontecimiento especial que se comparte por todo el mundo. De maneras distintas, pero todas con el objetivo de mostrar todo lo que queremos a nuestras madres.

Se podría decir que la tradición de un día dedicado a las madres se originó en Inglaterra durante el siglo XVII. El comienzo de la celebración fue el Mothering Sunday, un domingo al año en el que los criados de todas las casas del país tenían un día libre para visitar a sus madres y llevarles un pastel que se popularizó como Mothering Cake. Fue siglos más tarde, y en Estados Unidos cuando la tradición empezó a coger la forma que todos conocemos hoy en día. Primero, fue la activista Julia Ward Howe, que en 1973 escribió la Proclama del Día de la Madre, organizando al mismo tiempo una manifestación pacífica para todas las madres que sufrieron durante la Guerra de Secesión. En segundo lugar, Ana Jervis, que tras el fallecimiento de su madre en el mes de mayo, decidió empezar una moción para honrar y celebrar a todas las madres del mundo. Si te apetece aprender más sobre Ana Jervis y los orígenes de esta celebración, te recomiendo que eches un vistazo al siguiente video. Esta en inglés, así que prepárate ara practicar el idioma y ¡recuerda felicitar a tu madre!

Muchos países tienen costumbres únicas respecto a este día. En India, por ejemplo, cada octubre, los Hindúes honran a Durga, la diosa de las madres, durante el festival de 10 días conocido como Durga Puja. Se creé que la celebración se remonta al siglo XVI y es considerada una ceremonia al mismo tiempo religiosa y familiar. Millones de familias pasan semanas preparando comida, regalos y decorando sus casas para las festividades. हैप्पी मदर्स डे (haippee madars de) o ¡Feliz día de la madre!

En Japón, las flores tienen un papel muy importante en lo que respecta el día de la madre. Tras la segunda guerra mundial, una versión del día de la madre se popularizó como una manera de consolar a todas las madres que perdieron a sus hijos en la guerra. En Japón, durante el mes de marzo, se pueden ver claveles expuestos, símbolos de la dulzura y resistencia materna en la cultura japonesa. Originalmente, los niños regalaban claveles rojos a sus madres, mientras que los claveles blancos se usaban para honrar a las madres ya fallecidas. Sin embargo, actualmente el blanco es el color tradicional para representar el día de la madre o 母の日 (haha no hi) en Japón.

El መልካም የእናት ቀን (melikami ye´ inati k´ eni) o día de la madre, se celebra en Etiopía a principios de otoño, cuando finaliza la estación lluviosa del año. Una vez empieza el buen tiempo, miembros familiares de todos lados, se reúnen en sus casas para una gran comida y por supuesto, celebración. Juntos, cocinan un suculento plato de carne, cantando y bailando, de esta manera contando relatos heroicos de miembros de la familia.

Éstos son tan solo unas cuantas tradiciones de algunos países del mundo. Sin embargo, cuando se trata de  nuestras madres, no hay número de celebraciones suficientes. Recuerda desearle un feliz día a tu madre, y si te apetece, toma nota de algunas de estas tradiciones y ¡pásalo bien!